Dado que la Unidad Administrativa Especial Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) es una entidad que recibe información de miles de ciudadanos nacionales y extranjeros, y que cómo empresa debe cumplir lo dispuesto en la Ley 1581 de 2012 y el artículo 2.2.2.25.3.1 del Decreto 1074 de 2015 Único Reglamentario del Sector Comercio, Industria y Turismo, así como las normas complementarías, publicó la “Política de tratamiento de datos personales” en la circular Número 1 de 2019.

Tal como lo indica la circular, la política tiene como objetivo poner en conocimiento el tratamiento al cual serán sometidos los datos personales recopilados por DIAN, la finalidad del mismo, los derechos que le asisten a los titulares de dichos datos, los canales de atención para la presentación de peticiones, consultas y reclamos ante los cuales el titular de la información puede ejercer dichos derechos y el procedimiento a seguir para conocer, actualizar, rectificar y suprimir el dato y/o revocar la autorización, entre otros.

Llama la atención que los artículos de confidencialidad y libertad riñen entre sí, pues de una parte la DIAN como entidad pública, garantiza que todas las personas que intervengan en el tratamiento de datos personales que no tengan la naturaleza de públicos están obligadas a garantizar la reserva de la información, inclusive después de finalizada su relación con alguna de las labores que comprende el tratamiento, mientras que cuando se refiere a libertad, señala que el tratamiento de los datos personales con base en las actividades legítimas que por competencia, mandato judicial o legal  le han sido asignadas, no requerirá de consentimiento previo de los titulares, salvo algunos casos en los que deberá solicitar consentimiento previo, expreso e informado del titular.

Por lo anterior la DIAN ha clasificado los datos en público, semiprivado, privado o sensible.

Cuando hace alusión a “dato sensible” se refiere a  aquellos que afectan la intimidad del titular o cuyo uso indebido puede generar su discriminación, tales como aquellos que revelen el origen racial o étnico, la orientación política, las convicciones religiosas o filosóficas, la pertenencia a sindicatos, organizaciones sociales, de derechos humanos o que promueva intereses de cualquier partido político o que garanticen los derechos y garantías de partidos políticos de oposición, así como los datos relativos a la salud, a la vida sexual y los datos biométricos.

No obstante,  lo anterior, la DIAN en cumplimiento de las funciones de control y fiscalización, podrá usar los datos de los titulares de la obligaciones tributarias, aduaneras o cambiarias, sin necesidad de solicitar autorización previa, expresa e informada. En la misma circular indica que la ausencia de autorización previa del titular, no la excluyen del cumplimiento de la normatividad vigente, y ello no significa que la información personal pueda ser divulgada libremente, pues los documentos e información que involucren derechos a la privacidad e intimidad de las personas, gozan de reserva de conformidad con la Constitución y la ley.

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